Recorrido por algunos de estos patios vinculados durante siglos a la vida religiosa. Desde el románico de Silos hasta el de San Juan de la Peña (Huesca) cubierto por un techo de roca natural
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Lugares de encuentro, charla y oración. Los claustros han sido durante siglos el centro de la vida de conventos, monasterios y templos. Por sus pasillos, a cubierto del sol y la lluvia, han paseado generaciones de religiosos. También eran el lugar en el que recibían a las visitas y donde conversaban con ellas sobre asuntos del Cielo y la Tierra. Por ellos, los arquitectos que diseñaron esos complejos religiosos dieron lo mejor de sí en esos patios reservados en principio a unos pocos. Allí crearon remansos de paz, lugares en los que con frecuencia se instalaron tumbas donde reposan monjes y benefactores de la orden. Hoy, abiertos en su mayoría a las visitas turísticas, ofrecen al visitante perspectivas de enorme belleza y contagian del espíritu que los hizo nacer. Hasta los visitantes más ruidosos bajan el tono de voz cuando pasean por un claustro, como si quisieran percibir el rumor del viento o el murmullo del agua que mana de una fuente. Lo que sigue es una selección de diez hermosos claustros españoles.
La barriga prominente, esa protuberancia que en el pasado fue signo de opulencia y en la actualidad se esconde bajo faja, lleva un mensaje de alerta al que la porta: el doble de riesgo de sufrir muerte súbita. Así lo asegura un estudio publicado recientemente en la prestigiosa revista «Heart», que concluye que las personas con obesidad abdominal tienen más probabilidades de experimentar una parada cardiaca inesperada.
La investigación contó con 14.941 participantes que fueron sometidos a chequeos médicos durante 12 años. En ese tiempo se produjeron 253 episodios de muerte súbita, el 80% de los cuales aparecieron en los sujetos con un índice cintura/cadera (resultado de dividir el perímetro de la cintura por el perímetro de su cadera) elevado. Se considera obesidad abdominal cuando este valor es superior a0,8 en mujeres y a 0,95 en hombres.
Pero, ¿por qué es tan peligrosa? «La obesidad abdominal es un índice de grasa visceral, y esta grasa está asociada a mayores alteraciones metabólicas en forma de intolerancia a la glucosa, disminución de la sensibilidad a la insulina, alteración del perfil lipídico así como una mayor influencia en los procesos inflamatorios que la grasa acumulada en otras áreas, lo que lleva a un aumento del riesgo cardiovascular», explica el doctor Ángel Moya, presidente de la Sección de Electrofisiología y Arritmias de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).
Por eso en los últimos tiempos los expertos recomiendan no medir solo el Índice de Masa Corporal (IMC) de las personas sino también el perímetro de su cintura y el índice cintura/cadera. «El estudio muestra que con un índice de masa corporal elevado, el sujeto aumenta en un 34% el riesgo de muerte súbita, frente al 49% del perímetro de la cintura o al 100% del índice cintura/cadera. Queda claro entonces que la presencia de grasa en la zona central del cuerpo es mucho más relevante que en otras partes del organismo, por lo que es recomendable utilizar este índice en el cálculo del riesgo de nuestros pacientes», apunta el doctor Moya.
Dieta y ejercicio
De hecho, se da la paradoja de personas que, con un IMC normal, tienen un perímetro de la cintura elevado. Un tipo de paciente al que se denomina delgado, pero metabólicamente enfermo. «Nos obsesionamos con perder peso y la intervención más rentable es reducir cintura. No basta solo la dieta, es necesario el ejercicio», explica a ABC el doctor José Manuel García Almeida, jefe de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Quiron Málaga y miembro de la junta directiva de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), que recuerda que el sedentarismo también es un factor de riesgo por sí mismo.
Los valores de corte según el National Institutes of Health (NIH) para establecer el riesgo cardiovascular potencial son más de 102 centímetros de perímetro de cintura para hombres y 88 centímetros para mujeres.
Hay varias causas por las que la grasa se acumula en una zona concreta del cuerpo. El doctor Esteban Jódar, jefe de servicio de Endocrinología del Hospital Universitario Quirón Madrid, apunta primero al determinante sexual. «En general hay una obesidad típica de las mujeres, donde la grasa se acumula en los glúteos, mientras que en los varones es en la barriga. Aunque ellas con la menopausia pueden alterar su forma en este sentido». También influye la «predisposición genética», por lo que hay familias en las que sus miembros son más propensos a acumular en la tripa.
La grasa abdominal, difícil de quitar
En cualquier caso, el principal culpable de esta situación es un balance calórico positivo. Ingerimos más de lo que gastamos. «La alimentación es cada vez más hipercalórica, rica en azúcares simples y grasas de mala calidad, y se hace menos ejercicio. Estar sentado quema la mitad de calorías que estar de pie», advierte el doctor Jódar.
El problema es que la grasa abdominal es más difícil de diluir que la de otras zonas. «Se pierde antes la generalizada y se queda el michelín, pero el paciente no debe desanimarse y tiene que seguir insistiendo con la dieta y el ejercicio», asegura la doctora Assumpta Caixàs, coodinadora del Grupo de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (Seen), que recomienda realizar una actividad aeróbica (caminar, bailar, nadar, bicicleta, pilates), que «no tiene por qué ser matarse a abdominales», y evitar sobre todo las grasas saturadas.
Lo ideal es regresar al patrón de dieta mediterránea, que reduce el riesgo cardiovacular, como demostró el estudio Predimed. «El aceite de oliva debe ser la grasa fundamental; como proteína, el pescado y las legumbres; y de hidratos, la fruta, verdura y cereales integrales», recuerda el doctor García Almeida. En cuanto a las carnes, hay que optar por las magras y dejar las rojas para un consumo ocasional.
La barriga también puede aparecer tras una comilona o por exceso de gases pero, no se engañe, si al cabo de dos o tres días no ha desaparecido, es grasa.
martes, 17 de febrero de 2015
Sobredosis de ibuprofeno
El mal uso del analgésico más consumido propicia la aparición de graves problemas de salud
Médicos y farmacéuticos alertan de que las dosis superiores a 400 miligramos por toma favorecen la aparición de dolencias gástricas, renales e ictus
Si es usted de los que acostumbra a meterse un pepinazo de ibuprofeno ante el menor dolor de cabeza, deje de hacerlo. El consumo continuado de dosis de 600 miligramos por toma -que es la que contienen las pastillas de las cajas más vendidas en España- favorece la aparición de complicaciones de la salud que puede resultar fatales. Médicos y farmacéuticos alertan de que el abuso de este medicamento propicia la aparición a corto plazo de problemas gástricos, renales y de derrames de sangre en forma de ictus y trombosis. El Departamento vasco de Salud y las farmacias de Euskadi han puesto en marcha una campaña para advertir a la población de que la dosis máxima de este fármaco, por regla general, no debería superar los 400 miligramos por toma.
La alerta sanitaria no se limita al ibuprofeno, sino que se extiende también al paracetamol, es decir al otro de los dos analgésicos más populares entre los usuarios. "Los medicamentos no dejan de ser más que venenos que tomamos en pequeñas dosis", explica de manera gráfica Juan del Arco, director del Centro de Información del Medicamento de Bizkaia. "Cualquier cosa que tomamos por la boca tiene sus efectos secundarios. Lo que se busca es que tanto los profesionales sanitarios como los usuarios se conciencien de que debe tomarse siempre la dosis menor que resulte efectiva", detalla el especialista. "Cuanto menos, mejor", insiste.
La cruzada abierta contra el consumo exagerado de ibuprofeno y paracetamol no se limita al ámbito geográfico de Euskadi, ni siquiera de España. La Unión Europea tiene en marcha desde hace varios años un estudio a gran escala sobre el seguimiento de miles de pacientes, con el objetivo de evaluar las ventajas y desventajas del uso continuado de estos y otros fármacos. Las primeras conclusiones a las que se ha llegado a nivel comunitario, pendientes aún del informe definitivo, coinciden con las recomendaciones del grupo del Centro Vasco de Información de Medicamentos (Cevime), que lideran el farmacéutico Iñigo Aizpurua y el médico Alfonso Casi.
Riesgo vascular
El consejo de los expertos es que el alivio del dolor leve y moderado, como el provocado por un dolor de cabeza o el típico de la menstruación, se combata de la forma "más segura y adecuada" con dosis de 400 miligramos de ibuprofeno que, "en caso necesario, puedes tomar hasta tres veces al día". Si se opta por una pastilla de 600 cada seis horas, que es la cantidad máxima recomendada, se alcanzaría una dosis diaria de 2.400 miligramos que, tomada durante "largos periodos de tiempo" –como es el caso de los enfermos crónicos y mujeres con reglas dolorosas– "aumenta (de forma significativa) el riesgo de enfermedades cardiovasculares como el infarto cerebral".
Los daños en el organismo generados por una toma excesiva de medicamento se producen de manera paulatina. El primero en pagar las consecuencias es el estómago. En poco tiempo aparecen problemas de gastritis, que en unos meses pueden convertirse en úlceras. A medio plazo, "cuestión de unos años", el perjuicio se extiende a los riñones. "Hablamos de personas sanas. Si alguien tiene insuficiencia renal, la situación se complica porque la toxicidad renal es acumulativa", advierte el farmacéutico.
El ibuprofeno, como la aspirina, posee la capacidad de favorecer una mejor fluidez de la sangre, lo que explica por qué el ácido acetilsalicílico se utiliza en pequeñas cantidades para prevenir el infarto. Cuando se eleva la dosis de una sustancia con unos efectos así y la toma se realiza de una manera continuada, "lógicamente" el riesgo de que se produzca un infarto o una trombosis por la rotura de un vaso sanguíneo se eleva de forma importante.
¿Cómo es posible entonces que, sabiéndose todo esto, las farmacias dispensen cajas de 600 miligramos? "El fabricante tiene que dar una respuesta a todo tipo de pacientes", contesta Juan del Arco. "Si la dosis para una persona con un volumen de peso de 80 kilos fuese de 600 miligramos, ¿cuántos tendría que tomarse alguien con 110?", se pregunta.
Daño hepático
Con el paracetamol ocurre más de lo mismo. Las pastillas de uso más común, las que toman la mayoría de los pacientes, pesan un gramo. Osakidetza, sin embargo –a través del Cevime–, afirma en un reciente informe que "dosis de 500 o 650 miligramos son suficientes para aliviar el dolor o bajar la fiebre". El paracetamol, como el ibuprofeno, está considerado como uno de los medicamentos más seguros que hay en el mercado, de ahí que pueda adquirirse en farmacias sin receta.
Sin embargo, tampoco está exento de efectos secundarios. "Si se mantiene esta rutina de tomar dosis altas, aumenta entre otros el riesgo de dañar gravemente el hígado, que puede ser aún mayor si se consume alcohol de forma crónica, en pacientes polimedicados, ancianos y personas con poco peso". La situación se agrava si se tiene en cuenta que el principio activo de esta sustancia está presente en "muchos medicamentos" de uso común que también pueden comprarse sin receta.
Del Arco pone un ejemplo que da una idea de la alta potencialidad del paracetamol cuya toxicidad, advierte, es además acumulativa. "Una sobredosis de siete gramos, siete pastillas, sería suficiente para llevar a la muerte a muchas personas". "No es cuestión de asustarse", matiza el experto. "Es necesario un consumo más responsable de los medicamentos. Matar moscas a cañonazos no tiene sentido y puede resultar perjudical para nuestra salud".
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IBUPROFENO
DOSIS
Presentación: Las cajas que más se venden en farmacias contienen pastillas de 600 miligramos. El alivio del dolor leve y moderado se resuelve con una píldora de 400, que en caso necesario se puede tomar hasta tres veces al día.
INDICACIONES
Contra el dolor y la inflamación: El ibuprofeno es uno de los mejores analgésicos que se conocen. Tiene la ventaja añadida de que es capaz de reducir la inflamación, lo que le convierte en una solución eficaz, por ejemplo, contra la irritación de garganta y frente a otros procesos más complejos, como la artritis.
EFECTOS SECUNDARIOS
Riesgos: A dosis altas, favorece la aparición de problemas gastrointestinales y de tipo renal. Aumenta el riesgo de patología cardiovascular.
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PARACETAMOL
DOSIS
Presentación: El envase más común es el que contiene pastillas de un gramo de peso (1.000 miligramos). Los expertos de Osakidetza estiman que con tomar la mitad, como mucho 650, es suficiente en la mayoría de los casos.
INDICACIONES
Dolor y fiebre: Su acción es similar a la del ibuprofeno. Carece de su capacidad antiinflamatoria, pero tiene a cambio un significativo potencial como antipirético. Por eso se utiliza para combatir el malestar general que acompaña a la gripe, con frecuencia en combinación con ibuprofeno.
EFECTOS SECUNDARIOS
Riesgos: En dosis altas, aumenta, entre otros, el riesgo de dañar gravemente el hígado, especialmente en personas con otras enfermedades.
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ASPIRINA
DOSIS
Presentación: Los envases habituales de aspirina contienen las dosis que habitualmente se usan: medio gramo (500 mg). Podrían tomarse hasta tres aspirinas al día, aunque su toma de manera continuada debería consultarse al médico.
INDICACIONES
Contra el infarto: Tradicionalmente, la aspirina se utilizó contra todo tipo de dolor y fiebre, hasta que aparecieron ibuprofeno y paracetamol, con menos efectos secundarios. En la actualidad, su uso prácticamente se limita a la prevención del infarto y los trombos sanguíneos.
EFECTOS SECUNDARIOS
Riesgos: Su uso continuado puede provocar úlcera de estómago y sangrado. En niños, síndrome de Reye, que es algo grave, pero raro.
lunes, 16 de febrero de 2015
Escapadas sensoriales
Cascada Cola de Caballo en río Arazas, en el Parque Nacional de Ordesa (Huesca). / CORBIS
Un paseo para conocer la historia milenaria de las almadrabas de Cádiz, una caricia de nieve, un recorrido por 50 cascadas en España... Colores, sonidos, caricias, sabores, aromas que inspiran escapadas para gozar con los cinco sentidos.
Tejados de Urueña, en Valladolid. /AGE
Miradas y lecturas
VALLADOLID
Agrupadas bajo el eslogan Mucho que ver contigo, que juega tanto con el sentido de la vista como con la complicidad con el viajero, Valladolid propone una docena de rutas para unas horas, un día completo o un fin de semana, tomando como base la villa amurallada de Urueña, con una docena de librerías, museos y centros culturales que en 2007 le valieron el título de Villa del Libro. Entre los lugares que se pueden visitar están el centro etnográfico Joaquín Díaz, el Museo Luis Delgado de instrumentos del mundo, la sala de exposiciones Mercedes Rueda y el museo de las Campanas. Además, la iglesia de Nuestra Señora de la Anunciada es un ejemplo de románico rural muy interesante.
Cascada en los Collados de Ansón, en Cantabria. /JESÚS BRAVO
Las nevadas de los últimos días presagian una primavera de cascadas fragorosas. Y en España existen cerca de 50 grandes saltos de agua, alguno de casi 300 metros de altura. Una ruta que va desde los chorros del río Mundo, en Albacete, hasta la cascada de la Cimbarra, en Jaén, pasando por la cascada de la Seimeira, en los montes asturianos de Los Oscos; el salto del Nervión (Vizcaya y Burgos); el Pozo de los Humos (Salamanca); los collados del río Asón (Cantabria)...
Aromas subterráneos
TRUFITURISMO
Trufas y setas en Molinos de Duero, Soria. / MELBA
España es el primer país productor de trufa negra (tuber melanosporum) de Europa, y ya se empieza a hablar de trufiturismo, una ruta con hitos como Sarrión y Mora de Rubielos, en Teruel (http://www.latrufanegra.com/es/masia/trufiturismo); la localidad soriana de Abejar, que celebra el 21y el 22 de febrero su Feria de la Trufa Fresca (www.feriatrufasoria.es), o Navarra, donde este aromático hongo subterráneo cuenta con sendos museos, en las villas de Zugarramurdi y Metauten, respectivamente.
Sabor de mar
CÁDIZ
Un pescador limpia dos atunes tras ser sacados de la piscina de red de la almadraba en Zahara de los Atunes, Cádiz. / JORGE ZAPATA
La antigua y apasionada relación de Zahara de los Atunes (Cádiz), una pedanía de Barbate de 2.000 habitantes —y de las otras tres almadrabas gaditanas, Conil, Tarifa y Barbate—, con los grandes peces pelágicos que les han dado fama y nombre se concreta ahora en la Ruta Milenaria del Atún, un proyecto turístico que engloba desde rutas senderistas a paseos a caballo, experiencias gourmet, visitas a las almadrabas o avistamiento de aves y cetáceos.
Con el lema Déjate abrazar, Navarra implica al sentido del tacto en su nueva campaña turística, con propuestas en torno al cine, la naturaleza o la gastronomía. Para el mes de febrero, por ejemplo, proponen dejarse acariciar por la nieve participando en las rutas para raquetas de nieve y de esquí de fondo que organizan el Centro de Actividades de Montaña del Valle de Roncal (Roncalia) y el Centro de Esquí Nórdico de Abodi-Irati.