miércoles, 9 de abril de 2014

Bolas chinas: cómo se colocan, cuándo y por qué


Las bolas chinas recubiertas de silicona médica son las que se comercializan habitualmente en las tiendas eróticas. Un material que, según explica Gari Asenova, sexóloga de Sexplace; permite proteger la flora vaginal.

La edad de la mujer, el tamaño de su vagina y el hecho de si han tenido o no hijos puede determinar la elección de las bolas chinas, según explica la sexóloga. Así, mientras que una mujer joven que no ha sido madre puede iniciarse con dos bolas, las mujeres que ya han vivido uno o dos partos y tienen cierta edad deberían iniciarse con una sola bola.

Las bolas chinas se introducen en la vagina como si fueran un tampón y se mantienen dentro mientras se realizan actividades cotidianas. El uso de las bolas chinas puede iniciarse con sesiones de 15 a 20 minutos al día durante unos tres días a la semana para después ampliarse a cuatro días a la semana y así hasta poder usarlas diariamente. Según explica la sexóloga de Sexplace, es importante que la usuaria esté en movimiento durante la sesión porque la vibración de las bolas chinas es precisamente lo que ayuda a ejercitar la zona pélvica, aunque, según destaca, no es aconsejable que la usuaria haga actividades bruscas. "No podemos usar las bolas chinas si tenemos previsto correr una o dos horas, pues el máximo uso permitido para esa actividad sería de media hora. Tampoco es aconsejable su uso cuando se llevan a cabo otros ejercicios dinámicos como los que se llevan a cabo en el spinning", explica Asenova.

Siempre con lubricante y bien limpias

Otro de los aspectos que destaca la sexóloga a la hora de usar las bolas chinas es que siempre deben ir acompañadas de lubricante. "No se deben introducir en la vagina sin lubricar la zona, pues se pueden producir lesiones", explican en Sexplace.

La limpieza de las bolas chinas después del uso es igualmente importante. Así, se pueden lavar con agua y jabón, pero también es aconsejable utilizar productos específicos que se comercializan para limpiar los juguetes eróticos, pues éstos permiten eliminar bacterias o gérmenes. Y no sólo hay que limpiar las bolas chinas en profundidad, sino que también hay que secarlas bien, preferiblemente con un paño de algodón, pues si se guardan mojadas pueden estropearse fácilmente.

Las tres marcas de bolas chinas más comercializadas en España son, según afirman en Sexplace, LELO Luna, Fun Factory y JoyBalls. Las primeras ofrecen distintos diseños y variedad de tamaños, además permiten cambiar el peso de las bolas lo que hace que se pueda adaptar mejor a las necesidades de cada mujer. La casa Fun Factory fue pionera en la comercialización de bolas chinas de una sola bola, pensando precisamente en aquellos casos que no pudiesen soportar el peso de dos bolas. Por último, JoyBalls ofrece modelos en los que el hilo que une ambas bolas aparece escondido, lo que ayuda a evitar las pequeñas molestias que a veces causa este hilo.

vestido que se hace transparente con la excitación sexual


J
Los vínculos entre la tecnología y el sexo han sido siempre muy intensos y, hasta ahora, el grueso de los pasos se estaba dirigiendo a crear robots dedicados a las tareas amatorias, siempre dispuestos y confeccionados a voluntad de su comprador. El asunto no es broma: en Japón ya se pueden comprar, y precisamente es en este país donde los rigores de una sociedad cada vez más individualista han disparado la industria del sexo. Ya se puede adquirir hasta un robot masturbador bautizado como VR Tenga. Sí, el asunto es un tanto escabroso. Sin embargo, hay otras aproximaciones de la tecnología a este impulso carnal mucho más imaginativas.
Esta semana nos hemos sorprendido con el anuncio de Intimacy 2.0, un vestido un tanto peculiar con el que no parece que muchas mujeres vayan a acudir libremente a fiestas o convites. Su diseño deja en evidencia lo que parece un riguroso recorte presupuestario en el reparto de tela, pero es que en realidad nada es lo que parece.
Siendo estrictos, aquí no hay tela. El peculiar vestido se compone de una serie de capas que se vuelven transparentes u opacas en función de la excitación sexual de su portadoraSiendo estrictos, aquí no hay tela. El peculiar vestido se compone de una serie de capas que se vuelven transparentes u opacas en función de la excitación sexual de su portadora. ¿Cómo logran descubrir este estado? Según apunta Studio Roosegaarde, los promotores de la idea, lo conocen a través de los latidos del corazón y la temperatura corporal, dos datos que son medidos mediante diversos sensores repartidos por el vestido en cuestión. Los detalles son muy escasos, así que tampoco podemos conocer los pormenores del funcionamiento.
¿Excitadas o alteradas?
Lo que sí queda patente es el resultado a juzgar por el vídeo promocional de Intimacy 2.0: en los puntos álgidos de la excitación donde antes uno veía negro ahora ve la silueta de la portadora de este indiscreto vestido tal y como llegó al mundo. ¿Una locura o una idea genial? Bien, las dos cosas.

La primera, por motivos evidentes: no parece que esta prenda tan atípica sea un producto de masas ni que vaya a desaparecer de las estanterías por el furor de sus compradoras. Pero por otro lado, el proyecto ya ha triunfado en parte por haber logrado llamar la atención de los medios ante una idea tan original y haber disparado la marca del estudio por todo el globo. Ya se sabe, marketing gratuito generado por una idea muy peculiar. No tenemos claro que los atributos relacionados con la misma sean los más adecuados, pero desde luego sí nos quedan en la memoria como innovadores.
Por otro lado, esta pequeña locura también puede tener su público, más allá de Lady Gaga o similares, en los encuentros privados con las parejas o tal vez en fiestas arriesgadas. Sin embargo, el asunto de la "activación por excitación" no queda muy claro.
Tal y como explica Natalie Mathews en 'ELLE', pueden ser muchas las causas por las que una mujer vea su corazón desbocado: desde ver al hombre de sus sueños evidentemente, o ante la perspectiva de hablar en públicoTal y como explica Natalie Mathews en ELLE, pueden ser muchas las causas por las que una mujer vea su corazón desbocado: desde ver al hombre de sus sueños evidentemente, o bien ante la perspectiva de hablar en público. Y claro, imaginen el panorama de esa guisa... Sin embargo, sus creadores siguen viendo este producto como idóneo no sólo para dar un toque más picante al encuentro con nuestra media naranja, sino también para las ocasiones en las que la portadora tiene que pisar la alfombra roja. Lo comprobaremos en la próxima entrega de los Oscar.
Pero Daan Roosegaarde, el emprendedor y alma máter del estudio, no se conforma con esta idea, sino que está trabajando ya en otro tipo de vestimenta que hace lo propio cuando uno miente, y esta sí que puede dar mucho juego.
¿Cómo lo hará? No se sabe, pero, de funcionar, el resultado podría ser francamente divertido. El estudio sigue aprovechando el tirón de estas ideas tan creativas y trabaja ya en la versión masculina con Intimacy 3.0. Ya se está contactando con diseñadores, por lo que cabe esperar que en breve veamos los primeros bocetos.

Las formas importan, ¡y mucho!, en el mundo animal

Penes sacacorchos, penes espinosos y dobles. Conoce las variedades del órgano reproductor masculino


Penes sacacorchos, penes espinosos o simple y llanamente a pares. El órgano reproductor de los machos es muy importante en el mundo animal. Y es que la forma también importa ¡y mucho!. No se trata de un capricho banal, hablamos de garantizar la descendencia de la forma más efectiva posible y con tal fin nos encontramos con penes de todas las formas posibles.
El director de biología del Zoo Acuarium de Madrid, Agustín López-Goya, habla de los báculos, un hueso de los mamíferos que hace las veces de aparato reproductor cuando este último, digamos, no está en condiciones. Pero, ¿qué pasa cuando dos resultan mejor que uno? Pues nada de lo que se imaginan, y si no hay que observar que ocurre con las serpientes. El diseño de su más que curioso apéndice sexual: un hemipene, es decir, un aparato reproductor que consta de dos órganos pares, para, según las investigaciones, alternar su uso entre cópulas.
Según López-Goya hay animales machos dotados de un miembro bifurcado, este es el caso de la mayor parte de los marsupiales, y excepto las dos especies más grandes de canguros (subgénero Macropus), todos ellos poseen un pene separado en dos columnas, lo que hace que termine en dos puntas.
Pero el más original de todos es el que luce el cerdo. Es un animal sabroso en la mesa y de lo más curioso a la hora de la reproducción, y su gran singularidad consiste en su pene, con forma de sacacorchos. Ello le permite 'atornillarse' literalmente a la hembra, cuya vagina tiene la forma adecuada para acoger tal extravagancia.
Hablar de penes de animales nunca ha resultado tan espinoso como cuando se alude al león. Y es que el rey de la selva, polígamo donde los haya, cuenta con un pene "más que especial", con espinas en la punta. La función es quedar bien anclado durante la unión para permitir cópulas sucesivas y estimular la movilidad espermática. El más difícil todavía corresponde a los pulpos, ya que según explica López-Goya, utilizan uno de sus brazos modificados, conocido con el nombre de hectocótilo.Tras un periodo de galanteo, el macho se aproxima a la hembra lo suficiente para poder alargar su especial apéndice e insertarlo bajo el manto de la hembra y así comenzar la cópula..
Por su parte, los simpáticos delfines se encuentran entre aquellos que saben hallar otras funciones a su aparato reproductor. Resulta que este inteligente cetáceo tiene control prensil sobre su miembro viril, y lo puede usar como un apéndice sensorial con el cual sondear, por ejemplo, el fondo del mar.
Y volviendo al báculo del inicio, este biólogo explica que se trata de un hueso que se encuentra en el miembro de la mayoría de los mamíferos, más concretamente en insectívoros, roedores, carnívoros y la mayor parte de los primates. Su mágica función es permitir la penetración en ausencia de erección.